37 barcos compitieron en el mar, agrupados en las categorías Big Boats, época Cangreja y Bermudian, Clásicos, IOR Classics y Modern Classics. Marigan y Argos agrandan su palmarés al imponerse respectivamente por quinta y cuarta ocasión en época Bermudian y Clásicos. El R.C.N. Barcelona volvió a elevar su listón organizativo añadiendo a su programa deportivo una regata con Salida Inversa y llegada en la bocana del puerto de Barcelona.  Un contraste de épocas: La America’s Cup y los clásicos comparten el escenario en Puig Vela Clàssica Barcelona.

En su decimosexta edición, la prestigiosa Regata Puig Cela Clàssica ha reunido en Barcelona durante tres días a casi medio centenar de barcos de diferentes categorías, desde los majestuosos Big Boats hasta los elegantes Clásicos y las nuevas incorporaciones de los Classic IOR y Modern Classics. Con el viento Garbí como compañero constante, los navegantes desafiaron las aguas del Mediterráneo en una competición llena de emoción y destreza. Marigan y Argos dejaron su huella al conquistar las categorías de época Bermudian y Clásicos respectivamente, ampliando aún más su palmarés. Además, el Real Club Náutico de Barcelona elevó el listón organizativo al introducir una regata con Salida Inversa y llegada en el interior de la bocana del puerto de Barcelona, lo que sin duda agregó un toque de emoción y sorpresa al evento.

XVI Edición: Récords y emociones en alta mar

La participación de la regata Puig Vela Clàssica ha alcanzado unos números de record en esta decimosexta edición, compitiendo finalmente en el mar 37 barcos de los 43 inscritos. A las habituales categorías Época Cangreja y Bermudian, Big Boats, Clásicos divididos en los grupos 1 y 2, se incorporaban este año la recientemente creada, por Comité Internacional del Mediterráneo (CIM), categoría Classics IOR, así como los Modern Classics.

Manteniendo su espíritu innovador, capaz de organizar la mejor regata posible, el Real Club Náutico de Barcelona propuso una regata disputada en formato “Salida Inversa” para finalizar el programa de tres días de competición. Saldada con éxito, ha tenido un emocionante, por incierto, desenlace con otra novedad: la línea de llegada estaba situada en el interior del puerto, gracias a la colaboración de la autoridad portuaria y los responsables del tráfico marino.

Un abanico de Garbís y recorridos

El habitual viento térmico del Sur que sopla en la costa barcelonesa, conocido como Garbí, no ha faltado a la cita en los tres días de competición programados. Para que sus condiciones fueran más variadas, sopló con distinta intensidad en cada jornada, permitiendo así a los regatistas demostrar sus habilidades con mayor y menor fuerza de viento. Fue común en los tres días que aumentase un poco su intensidad tras las salidas, todas con puntualidad británica a las 13:00 horas. Así, el jueves se reforzaba de los 12 nudos iniciales hasta unos 15, mientras que el viernes arrancó más alegre y de los 15 en el momento de la salida se establecía en unos generosos 18, con alguna racha rozando la veintena. En su despedida, el sábado fue más discreto, oscilando el Garbí entre 8 y 12 nudos de intensidad.

La colaboración de Eolo permitió al comité de regatas optar por tres recorridos variados. En la prueba inaugural la flota navegó las 17,5 millas de distancias del Barcelona-Masnou-Barcelona, con un desmarque inicial y dos tramos cortos tras finalizar la larga ceñida de retorno hasta una marca bajo el hotel W. El segundo día navegaron 14 millas en un recorrido más técnico, en forma de cuadrilátero, mientras que la tercera y última prueba se reservó para una interesante regata con Salida Invertida, sobre un cuadrado que añadía un través hasta el interior del puerto, pues la llegada se estableció entre las luces del helipuerto y del espigón en la otra orilla.

Longevas fragancias marinas

La categoría Big Boats reunió seis de estas majestuosas leyendas náuticas, cada una con diseños navales muy diversos, pero todas con elegante porte y belleza espectacular. Y lejos de lo sucedido en algunas ediciones de la Puig Vela Clàssica, hubo emoción en el desenlace del podio de vencedores. Una muestra de ello es que ningún participante fue capaz de repetir la victoria parcial.

El irlandés Hallowe’en de Iñigo Strez fue de más a menos. Arrancó con un primer puesto, aunque luego acumulaba un cuarto y un tercero que le valieron el tercer peldaño de podio con 8 puntos. La mayor regularidad del Viveka británico de Sir Keith Mills (2-1-2) frente a su compatriota Mariska de Dan Poljsak (3-3-1) le valió alzar el trofeo del primer clasificado, por un solo punto de margen. Buena regata del Nordwind liderado por Pablo Garriga, debutante como patrón en barcos vintage. Tras tomarle el pulso a la categoría con un quinto inicial, luego mejoraba con un segundo y un cuarto en su casillero. Lejos en su estela se clasificaron quedaron el británico Sunshine, timoneado por Pere Barrio, y el francés Belle Aventure llevado por Joel Laid.

Mientras el Argyll de Griff Rhys Jones dominaba sin paliativos la clasificación de Época Bermudian, fruto de sus tres victorias parciales, al representante de El Balís, Almarán New York de Manel López (3-2-2) , le faltó un punto para conseguir la segunda plaza, ganada por el Manitou (2-2-3) patroneado por Loïc Maliand. A cuatro puntos del podio se clasificaba el Barbara de Roberto Olivieri, y a continuación, los Binker de Thomas Perry, el local Islander de Ricardo Albiñan y el francés Briseis de Benoit Gired.

El Época Cangreja Marigan del alemán Tim Liesenhoff que navega por el RCN Palma volvió a dar un recital en las aguas barcelonesas, que tan bien conoce como atestiguan sus siete podios incluidas cinco victorias en la Puig Vela Clàssica. Tres primeros en su casillero parcial, muy holgados tras aplicar la compensación de tiempos de cada prueba, dejaban sin opciones al santanderino Gypsy de Petete Rubio, que con un trío de segundos puestos tampoco veía peligrar la segunda plaza. El valenciano Grayling de Rafael Carrió timoneado por Toni Bellés fue tercero con otro triplete de terceros, relegando al mallorquín Freda de Miguel Rigo a la cuarta posición, mientras Le Temps Perdu de Nelson Hausmann cerraba la categoría en quinta posición.

Los siempre dinámicos Clásicos

De diseño más avanzado que los época y Big Boats, la habitual flota de Clásicos compitió en dos grupos, acorde a su tamaño y prestaciones. En Clásicos 1, los hermanos mayores, enseguida se confirmaban las tres primeras posiciones. El peldaño alto del podio fue para el malagueño Disparate de Rafael Contreras (1-1-1), sin poder ser inquietado por el local Nerissa (2-2-2) de Leonardo de Vicentiis, que mucho logró con sus viejas velas y sin izar el espí para superar al tercero Kahurangi (3-3-3) del también barcelonés Pepe de Miguel. Donde sí saltaron chispas deportivas fue en el emocionante duelo por las tres siguientes plazas. El galo Beg Hir (5-5-4) de Jean Jacques Vitoux ganó esta disputada batalla, precediendo al santanderino Meltemi (4-6-5) de Luis Fernández Cotero y al local Bakea (6-4-6) de Monica Xufré.

Incontestable la victoria en Clásicos 2 del español Argos (1-1-1) de Barbara Trilling, que añadía un cuarto triunfo a su exitoso palmarés en la Puig Vela Clàssica. Igual de claras fueron las siguientes tres posiciones, con el británico Clarionet (2-2-2) de Andrew Harvey segundo, del vilanovino Sea Fever (3-3-3) Enrique Curt tercero y el local Asu (4-4-4) de Lucas Krauel en el cuarto puesto. Por el contrario, y al igual que en Clásicos 1, las tres siguientes posiciones se dirimían por un solo punto de diferencia entre ellos, con el Melibea III quinto, el Baltar sexto y el Karmatan II séptimo.

Bienvenidos Classic IOR y Modern Classics.

El Real Club Náutico de Barcelona abrió la convocatoria de la Puig Vela Clássica a dos nuevas categorías. Los Classic IOR recién aprobados para su inclusión por el Comité Internacional del Mediterráneo, organización que rige las normas de los barcos antiguos, iniciaron su andadura en la cita barcelonesa, que sin duda verá aumentar su presencia en futuras ediciones cuando se difunda su existencia.

El italiano Ojala II de Susan Carol, con Michele Frova al timón, dominó la serie con un triplete de primeros puestos parciales. Ajustados los casilleros de las restantes posiciones del podio, llevándose la mejor parte el francés Emeraude (2-2-3) de Vittorio Cavazzana con 7 puntos, frente a los ocho que sumaba el italiano Sandra (3-3-2) de Marco Maria Carbonaro.

La también debutante categoría Modern Classics, por invitación de la organización, permitió la presencia de barcos de construcción y materiales modernos inspirados en diseños navales vintage. El Legolas (Sprirt 46) de Jens Rickie firmó un triplete de parciales, relegando por este orden a los dos Eagle 44 Malira 3 de Hidde van Dishoeck y al Phidias de Jordi Puig a la segunda y tercera posición final.

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