El Día de la Industria Naval Argentina fue instituido por el Presidente Arturo Frondizi en 1961 con el objeto de promover la renovación de la flota de buques mercantes

Su visión de impulsar las construcciones navales de producción nacional, se sumó al espíritu y al deseo de progreso de tantos inmigrantes europeos que llegaron al país y levantaron sus talleres y astilleros. Generando empleo y asumiendo riesgos, su inventiva y esforzado trabajo fue una escuela para muchos que hoy continúan su tradición. De generación en generación, algunos astilleros están alcanzando su siglo de vida. Otros emprendedores, en algún momento aprendices, lanzaron sus propios negocios. Las habilidades artesanales, se complementaron con la innovación permanente en diseños y materiales.

La industria naval liviana, representada por la producción de embarcaciones deportivas y recreativas, fue así ganándose un espacio en el mundo facilitado por las sinergias entre los lauros deportivos en motonáutica y la producción en los astilleros, retroalimentando de este modo una búsqueda de mejora y perfeccionamiento continuo.

CACEL quiere reconocer en este día a todos esos hacedores, a los que a pesar de las circunstancias muchas veces adversas, siguieron apostando al país abasteciendo un mercado doméstico muy exigente pero que encuentra en las embarcaciones nacionales de diverso porte una variedad de opciones de altísima calidad.

El desafío es seguir perseverando, conservar y compartir saberes, invertir en la formación de recursos humanos altamente capacitados y continuar en el camino de la excelencia, esperando que nuestro país pueda garantizar una macroeconomía estable para brindar oportunidades a un talento y un ánimo de emprender aún intacto.

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